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Alergias primaverales y el sistema inmune

La primavera es una época marcada por las alergias estacionales, las cuales pueden afectar notablemente a nuestro sistema inmunológico.

Las alergias primaverales afectan a millones de personas en todo el mundo. ¿Pero qué tienen que ver estas alergias con nuestro sistema inmunológico?

El sistema inmunológico es el encargado de proteger nuestro cuerpo de infecciones y enfermedades. Cuando nuestro sistema inmunológico detecta una sustancia extraña en el cuerpo, como un virus o una bacteria, produce una respuesta inmunitaria para eliminarla. Sin embargo, en el caso de las alergias, nuestro sistema inmunológico reacciona exageradamente a sustancias que normalmente no representan un peligro para nosotros, como el polen, muy común durante la época primaveral. 

Cuando inhalamos el polen, nuestro sistema inmunológico lo reconoce como una amenaza y produce anticuerpos para combatirlo. Estos anticuerpos, a su vez, activan células especializadas en la respuesta inmunitaria, como los mastocitos, que liberan histamina y otros químicos en el cuerpo. Estos químicos son los responsables de los síntomas de las alergias, como el picor, la congestión nasal, los estornudos y los ojos llorosos.

Es importante destacar que no todas las personas son alérgicas al polen. Algunas personas tienen un sistema inmunológico más sensible que otras, lo que las hace más propensas a desarrollar alergias estacionales. También hay factores genéticos y ambientales que influyen en la susceptibilidad a las alergias.

Aunque no se pueden curar las alergias estacionales, hay medidas que podemos tomar para reducir los síntomas, como mantener el sistema inmunológico preparado y fuerte.

Algunos complementos alimenticios, con vitamina C entre sus componentes, pueden ayudar a reforzar tu sistema inmunitario.  Esta vitamina aporta numerosos beneficios al sistema inmunológico y a su preparación para las alergias estacionales. 

Plesinox 3A, complemento alimenticio compuesto por extracto de Polypodium leucotomos (EPL), vitamina A, vitamina C y selenio puede ayudar a mantener el normal funcionamiento del sistema inmunitario. Además, ejerce protección de las células del estrés oxidativo y ayuda en el correcto mantenimiento de la piel y mucosas, las cuales se pueden ver afectadas por síntomas de las alergias primaverales. 

En resumen, las alergias primaverales son una respuesta exagerada del sistema inmunológico a sustancias inofensivas como el polen de las flores. Si bien no se pueden curar, se pueden reducir los síntomas mediante medidas preventivas y un buen cuidado personal.